Pensamiento Sistémico
Por: Andrés Ricardo Fajardo Osorio – Ing. Electrónica/ Ing. Mecánica
“Una visión sistémica de la medicina y la odontología en el ser humano”
Durante muchos años, de manera directa, se ha llevado a la concepción de la medicina como una mecánica terapéutica en la cual, mediante un recetario, si el paciente tiene ciertos síntomas, estos implican tal enfermedad y, por consiguiente, su respectivo tratamiento. Pero esto siempre es visto desde la parte; es decir, si un paciente llega con dolor en el brazo, por ejemplo, el médico revisará todas las posibles causas de esta afección vistas desde el brazo y solamente el brazo. Difícilmente se pensaría que esta afección es el resultado de una disminución de alguna enzima en el estómago (por dar un ejemplo cualquiera).
El cuerpo humano es más complejo respecto al bosquejo que el método médico y odontológico enseña desde sus raíces, en la universidad y demás institutos de formación médica. Fue gracias a que muchas veces la medicina se quedaba corta que dio nacimiento a la Odontología Neurofocal y la medicina Biológica.
¿Qué es la Odontología Neurofocal?
Por definición, comprende la visión y el ejercicio integral de la odontología, en el cual no se considera la cavidad oral aisladamente, sino bajo la concepción de sistema. Existen muchas enfermedades cuyo punto de partida o factor desencadenante se encuentra en la dentadura, al igual que hay muchas enfermedades que, desde el sistema, se reflejan en la cavidad oral.
En tiempos pasados, en el transcurso de la historia, muchas culturas se han encontrado con el hecho de que personas con afecciones en diferentes partes del organismo son curadas con la extracción de dientes que estaban en mal estado. Situación muy interesante que está registrada en libros y pinturas antiguas, pero a la que jamás se le tomó atención alguna por el gremio científico, hasta hace una década más o menos.
«El dentista» del artista holandés Gerrit Dou, realizada aproximadamente en 1650.
Desde la época de Paracelso se comenzaron a evidenciar estas relaciones y, como el mismo Paracelso enunció en algunos textos:
“Los focos de infección pueden ser causantes de enfermedades sistémicas”.
“Si deseas ser un verdadero médico debes ser capaz de utilizar tu propio pensamiento, y no limitarte a emplear el pensamiento de otros”.
Esta visión de contexto es necesaria para poder entender el pensamiento sistémico y las teorías de complejidad. En 1800, en Inglaterra, John Hunter enunció: ”Las neuralgias desaparecen después de las extracciones dentales”.
Con la llegada de la medicina Biológica y la odontología Neurofocal —que no son más que instrumentos de interpretación de respuestas del ser humano vistas ya no desde el objeto local sino como parte de un sistema mayor de interconectividad— fue posible que situaciones como las evidenciadas por Paracelso y Hunter muchos años atrás sean ahora explicadas. En 1934 se realizaron las primeras investigaciones demostrando la relación entre estímulos periféricos y mediación hipotalámica, lo que implicaba repercusiones sistémicas a distancia.
Todo esto está fundamentado en los estudios del Sistema Neurovegetativo explicado por diferentes científicos alemanes como Pischinger, quienes a través de estos estudios logran dar un rumbo distinto a la medicina general y, de este modo, ligan a la odontología como elemento fundamental a ser evaluado en cualquier chequeo médico. Este Sistema Neurovegetativo se puede explicar de la siguiente manera: Irritaciones en cualquier parte del cuerpo, por vía de las conexiones entre el cerebro, la médula y el sistema vegetativo, explicarían la aparición de patología a distancia.
Es decir, con esto se explica claramente cómo una afección local puede estar siendo generada por alguna anomalía en otro sector interconectado en esta gran red humana. Esta red está representada no solo por vías del sistema nervioso, sino también por el sistema linfático y demás conexiones del organismo.
Un ejemplo muy común en los diferentes casos clínicos con el cual quiero explicar la importancia del trabajo conjunto entre la odontología y la medicina, es que hay mujeres que experimentan infertilidad y durante muchos años se someten a diferentes tratamientos sin obtener ningún resultado. Por alguna circunstancia aparte, pasan por el Odontólogo Neurofocal y se dan cuenta de que en su cavidad oral el diente que está relacionado con los ovarios presenta una sobrecarga por diferentes causas (tratamientos de conductos mal elaborados, obturaciones apicales con amalgama, quistes o presencia de algún núcleo elaborado en metal). Debido a que se encuentran en un medio galvánico como lo es la saliva, esto genera potenciales eléctricos con descargas muy grandes de corriente que afectan al órgano con el cual están relacionadas.
En textos de medicina están especificados el rango máximo de corriente, voltaje y conductividad soportado por el ser humano, que en estos casos está siendo sobrepasado. Una vez se extrae el metal y se reemplaza por un material orgánico, este problema desaparece. Con tablas de relación completadas con el transcurso de los años, se ha llegado a establecer la conexión entre los dientes y las diferentes partes del organismo.
Con este patrón se ha llegado a una muy buena experiencia en salud en la cual la medicina y la odontología van de la mano gracias al entendimiento de la red en la red, la interconectividad del organismo y la forma como el ser humano está conformado: “Un sistema de redes interconectados e interdependientes”.
Ahora los médicos, antes de dar pasos al vacío en el tratamiento de una enfermedad, ven el problema desde una vista sistémica y, en el caso que aplique, envían antes al odontólogo para que retire cualquier foco de interferencia que pueda generar patologías a distancia. Y es esta visión sistémica, no solo aplicada a la medicina y la odontología sino en cualquier situación, la herramienta que va a desatar soluciones que muy posiblemente se han encontrado al frente de nuestros ojos pero que, debido a una incorrecta visión, no habíamos tenido en cuenta.
La visión sistémica del mundo es la llave a las soluciones latentes en el universo; solo hay que dar ese paso y las soluciones vendrán por sí solas. El trabajo interdisciplinario, la visión abierta a las nuevas ideas, la tolerancia a diferentes puntos de vista y la investigación son parte de esta visión sistémica que traerá al mundo muy buenos resultados, como se está presentando en este caso particular de la medicina y la odontología.
Bibliografía:
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Capra, F.; Steindl, R. Pertenecer al Universo. Editorial EDAF, S.A. Madrid, 1994. p. 16, 113-115.
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Bertalanffy, L. Von. Teoría general de los sistemas. México, Fondo de Cultura Económica, 1976.
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Osorio, Y.; Fajardo, F.; Osorio, J. Núcleos odontológicos en hueso. Una alternativa a la alteración eléctrica generada por la presencia de materiales metálicos en la cavidad oral. Oral Día (Bogotá, Colombia) July-August 1994, 17: 10-12.
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Capra, F. La trama de la vida. Editorial Anagrama. Barcelona, 1998. p. 48, 190-205.
Derechos Reservados, Diciembre 12 de 2002.
